lunes, 30 de abril de 2018

Carta abierta a mis nietas

A mis nietas, ante el incremento de la Misandria.


Como carta abierta a mis nietas, ante el incremento de la Misandria.

Mis nietas queridas: No sé hacia dónde va a ir el mundo en vuestra vida, lo que si se yo es hacia donde ha ido, en la mía; llena de cambios, que no ha sido grandes cambios siempre, pero, sí que se han acelerado en los últimos tiempos. Cuando yo tenía la edad de las más pequeña de vosotras, solo se escribía con una libreta y un lápiz o una pizarra y una tiza. Para sumar se utilizaba un ábaco, seguro que no lo sabéis a que me refiero. O lo hacíamos con los dedos. Ello potenciaba nuestra imaginación, ahora con las calculadoras, el Internet y los móviles, parece que ya lo tenéis todo resuelto.
Había, muchas cosas distintas y muchas que han cambiado. En mi época a los padres se les tenía respeto y, a algunos, temor; eso no era bueno, pero de ahí se ha pasado, a que ahora, las mayorías de los padres les tiene temor a los hijos y eso tampoco es bueno. Quiero que sepáis por qué ha pasado eso, pues es importante, Yo, os estoy hablando, como abuelo y entre vosotras y yo hay una generación. Esta generación intermedia se ha dedicado a dar a la siguiente todo, lo que ellos no recibieron, han procurado criaros entre algodones. Y eso, tampoco es bueno. Cuando a un ser se le protege demasiado se le debilita, pues se le evita el crecimiento, que se consigue resolviendo los problemas de la vida y haciéndose consciente de los propios actos. Entonces, cuando estos "sobreprotegidos" tiene un problema, con echar la culpa a los demás parece que lo resuelven, pero no es así, porque se repiten las causas que ocasionaron y los problemas se repiten una y otra vez.
Recuerdo, a una madre protectora que, cuando su niño se pegaba un cabezazo contra la esquina de la mesa y el niño lloraba, la madre venía y le pegaba golpes a la esquina y decía: “mala, mala que le has hecho daño a mi niño”, el niño se creía defendido, pero poco después volvía a pegarse otro cabezazo y volvía a llorar para que su madre pusiera orden y también para que le prestara atención. Ocurrían dos cosas, el niño mantenía el poder sobre su madre: la manipulaba para que lo atendiera y defendiera. Y a la vez, su comportamiento masoquista, se le afirmaba; y éste los generalizaba, con otros muchos comportamientos negativos de la vida. Con el tiempo este niño ya mayor era incapaz de defenderse solo.
Recuerdo, una madre, de mi generación que tenía dos hijas, a la menor con veinticinco años la acompañaba a la universidad y ella les pedía los apuntes a los compañeros para que su hijita no se atrasase en la clase; es un caso extremo, pero real y sirve de ejemplo de los que las madres sobreprotectoras son capaces de hacer con sus tiernas hijitas, que nunca maduraran. Luego esta tierna criatura no se buscó novio y se hizo lesbiana. Porque, otras de éstas la calaron y la convirtieron en presa fácil.
De este ejemplo, he conocido a bastantes más que han caído en “manos de monjas”, después de haber fracasado en su matrimonio. En esto hay una verdadera red de encubierta perversión, tras “la ayuda a las desvalidas”. Y, bastantes casos he conocido, por los años que he dedicado a dar talleres de crecimiento personal. Tuve otro caso en que una mujer, ya en los cuarenta, se había casado con un hombre muy rico. Y, pasados dos años de novios, se casó con él; y el hombre tan rico y, además tan guapo, no la había tocado; ni lo hizo, después de bastante tiempo de estar casados; entonces ya no pudiendo aguantar más le pidió explicaciones; y él dijo que es que era gay. Por lo que ella decidió divorciarse y a causa de ello se sintió mal y vino a un taller. Yo le pregunté, de cómo no se había dado cuenta en tanto tiempo, en que habían estado de novios, de las inclinaciones del él; y ella me dijo que, es pensaba que él actuaba así porque la respetaba.
Cuando se separó se fue a vivir otra vez con su madre que era muy religiosa, la quería mucho y le había hablado mucho de respetos y más cosas.
Ahora, se habla mucho de respetos y de abusos y sobre todo de derechos. Pero poco del sentido común. En nuestra España y por lo que estoy oyendo también en más países. Se está sobre protegiendo a las mujeres y eso las está debilitando, por una parte y por otra les está dando alas para que abusen en su lucha por el poder dentro de la pareja. Y, lo que es peor, se está creando la idea de que todos los hombres son maltratadores. No se habla de violencia de género, sino de Violencia Machista, como si no existiese la violencia por parte de la mujer; que la mas de las veces suele ser soterrada y poco demostrable, pero no por ello inexistente.
No es ésta la solución, aunque ya poca tiene. Se ha creado un Pacto de Estado, en este país; que genera miles de millones de euros, para evitar las muertes y el abuso, sobre las “indefensas mujeres”. Además, quieren adoctrinar a los hombres desde jóvenes hacia una verdadera sumisión a la mujer. Vamos, quieren cambiar radicalmente la tortilla Y, con esos dineros no van a sacar beneficio más que los intermediarios; abogados, asociaciones feministas y políticos, pero no van a cambiar nada.
Un hombre cuando es acosado y no tiene salida, no se va a las emisoras a llorar pues, cuando ya no puede aguantar más, mata a la pareja y luego él se mata. Ese comportamiento nunca es femenino. Claro que hay maltratadores, pero tienen que ser las mujeres las que no se enganches con ellos.
Son las mujeres, las que no deben engancharse con los maltratadores; son las mujeres las que tienen que ser responsables de sus vidas; son las mujeres las que deben madurar. Y, no culpar a la esquina de la mesa, cuando se dan un cabezazo. Pues la mesa va a estar siempre ahí.
Es toda una lucha de géneros, que mal arreglo tiene sino se cambian las ideas, si no se empieza a hacer a las mujeres responsables de sus vidas, en vez de culpabilizar a los hombres de sus desgracias.
En mi época, los casos de muerte por violencia, en las parejas, se podían contar con los dedos de las manos; ahora tendremos que usar el ábaco. Y, todo ha comenzado, desde que publicaron una “Ley de Igualdad” que, da distinto trato, a cada uno de los géneros.  
Mis queridas nietas, sois bastante inteligentes, nunca caigáis en la trampa de responsabilizar a la pareja por vuestros males. La inteligencia ha de servir para encontrar soluciones a los problemas, cambiando uno mismo y no esperando que el otro cambie. La inteligencia también ha de servir para estar solo con quien uno desee. La inteligencia también ha de servir para ser libres y para no dejarse llevar por movimientos sociales o políticos que, solo buscan su propio beneficio.
El Abuelo, que os quiere.

sábado, 10 de marzo de 2018

DERIVA CONTINENTAL


DERIVA CONTINENTAL: es un planteamiento o una hipótsis, desde la razón, en contra de una muy aceptada teoria. Desde que en el 1912 Alfred Lothar Wegner, publicase un libro dando una explicacion simplista y todos los cientificos posteriores, han creado y publicado teorias desde esa falacia, por haberlo tomado como un acto de fe, en vez de discurrir, lo cual está en contra de todo lo proceso científico.   



He publicado un libro sobre ello titulado: DERIVA CONTINENTAL

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CONVERSACIONES CON MI ABUELO

Una chica le pregunta a su abuelo: ¿Abuelo cuentame lo que es la vida? y el abuelo le va dando explicaciones a sus otras muchas preguntas; desde la sabiduria que le dan los años y el "Conocimiento" adquirido en una vida dedicada a alcanzarlo.

Es una guia para aprender a vivir; y una forma de comprender y descubrir el cómo VIVIR CONSCIENTE; que es la única forma de alcanzar la felicidad. 
  

He publicado un libro  titulado  CONVERSACIONES CON MI ABUELO

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Sobre el ALZHEIMER y la DEPRESIÓN



Sobre el ALZHEIMER y la DEPRESIÓN Sus causas y su prevencion.

Es un enfoque, en oposicion a lo apartado por toda la comunidad mundial: medica, psiquiatrica, psicologica y sus investigadores; desde la filosofía de la GESTALT. Para conocer las causas reales de la Depresión y el Alzheimer, las cuales no son enfermedades sino comportamientos, por lo cual no se resuelven con fármacos sino con psicoterapia y el conocimiento real de su inicio.
        
 He publicado un libro titulado: Sobre el ALZHEIMER y la DEPRESIÓN - Sus causas y su prevención.    

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MICHELLE LA PRINCESA FRIGIDA

MICHELLE LA PRINCESA FRIGIDA

Una historia entre los amores y los desamores, los exitos y los desengaños, los sentrimientos y las pasiones. Siempre en busca de la felicidad. También es un intento de ampliar la consciencia como el único fin de conseguirla.

Es además, de ser una narración autobiografica, donde se exponen grandes conocimentos para aprender a vivir la vida y está publicado como eBook y libro en papel de Amazón 
     
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viernes, 23 de febrero de 2018

El SINDROME DE ESTOCOLMO DOMESTICO DEL HOMBRE



El Síndrome de Estocolmo Domestico del Hombre

Como consecuencia de no habérseme permitido publicar en Wikipedia, este tema; pues en ésta, como en todo grupo organizado existen sus propios “inquisidores”: y el que yo me defina como libre pensador, parece dar como resultado el no ser bien venido. Sobre estos términos me remito a mi anterior escrito publicado en este blogs titulado: “UN ESTUDIO SOBRE LOS GRUPOS HUMANOS”.

En las páginas de la enciclopedia citada, aunque se diga que el Síndrome de Estocolmo Domestico es común a los dos géneros, en las explicaciones y detalles aportados por los usuarios, solo se hace referencia a cuando la mujer es la víctima; y es de justicia el que se conozca más ampliamente cuando la víctima es el hombre. Ya que hay tantos que de forma inconsciente lo padecen y sus causas se diferencian de las de ellas.

Se debe tener en cuenta que una de las causas común es la dependencia afectiva y que ésta se da los dos géneros. Y que, en la mujer, es más corriente este síndrome por la dependencia económica; lo cual va, e irá cambiando, con la emancipación de la mujer, al ser ella proveedora de sus medios de subsistencia.

Pero existe una causa que es de gran importancia, para tener en cuenta: la dependencia sexual. La Naturaleza ha creado distintas necesidades de tener relaciones sexuales en los dos géneros y de todos es sabido o debería serlo: el macho necesita vaciar su próstata casi continuamente; y la hembra, su necesidad biológica de mantener relaciones sexuales, son solo unos días y en relación con sus periodos de gestación; si bien, también puede existir como búsqueda del placer, pero ésto ha sido evitado o condenado por siglos por las religiones. Esta diferencia, produce también que la esposa acepte por imposición unas relaciones demasiado frecuentes, las cuales no desea; y como resultado y defensa se conviertan en dolores de cabeza y otros síntomas mayores.

Pero, la consecuencia más importante es que, ante una diferencia de necesidades el que más necesidad tiene, tiene que pagar mas y eso le ha tocado al macho de la especie humana. Y por ello el hombre, en sus relaciones de pareja fija; por ser esta modalidad creada como una norma social pero no natural; lleva él siempre las de perder.
Entonces, el hombre que, está locamente enamorado y que solo ve a través de los ojos de su querida y necesitada esposa, la justifica. Y ella, por mantenerlo dependiente, lo manipula y lo castiga, a la menor falta o intento de liberarse de su opresión. La manipulación de ella, en busca del poder, se produce generalmente desde el victimismo; y, es aprendido por imitación de la madre y las abuelas; aplicándose de forma subliminar.
Y ahí comienza el Síndrome de Estocolmo del Hombre, que pasa por las mismas cuatro etapas publicadas con relación al Síndrome de Estocolmo de la mujer.
La primera es la “Desencadenante”: Los primeros malos tratos de su adorada esposa, que pueden ser sutiles y psicológicos, rompen la confianza y el sentimiento de seguridad; que el hombre también tiene depositado en su “idealizada pareja”. Se produce entonces una desorientación, perdida de referentes e incluso cae en comportamientos retroflexivos (significa echar la energía sobre uno mismo; sobre este término y más explicación sobre lo aquí expuesto aparecen en algunos de mis libros publicados (véanse los enlaces).
También, el hombre se deprime, se produce un dolor de cabeza, de pecho, de estómago, etc.; y se dedica, por lo mismo a machacarse: hacer deportes de sobre esfuerzos para mejorar su imagen y para gustarle más a ella.
Este comportamiento también suele presentarse, cuando en la pareja aparece el primer hijo; la madre dedica toda su atención al nuevo ser; y ésto es natural, como también lo es el síndrome postparto que pueda sufrir, pero el cual su causa es física; porque después de unos estiramientos; y de haber pasado una gran tensión la madre acaba agotada; y a partir de ahí se debe dedicar a amamantar y a cuidar a su hijo. Y, en su consecuencia, se olvida del padre; y éste, cae en su propia depresión y síndrome postparto del hombre, siendo su causa puramente emocional: se siente abandonado y ha dejado de ser importante; y entonces se busca sustitutos, que pueden ser: las drogas, más o menos legales o se dedica a trabajar en exceso con el pretexto que ya tiene otra boca más que alimentar; ya que, estando siempre ocupado, no tiene que pensar en sus emociones y sentimientos: “los hombres deben ser fuentes y no lloran”. Estos comportamientos, con el tiempo, se ven reforzados con la aparición de los siguientes hijos; o se mantienen por la inconsciencia de su causa.
Y eso da paso a la siguiente fase, que es la Re orientación: el hombre, en su aislamiento se encuentra solo y no tiene con quien comparar; por no ser, esta situación, de dominio público.  
Lo que da paso a la tercera que es el “Afrontamiento”:  Él ya percibe la realidad de forma desvirtuada, se auto-inculpa de la situación y entra en un estado de indefensión y resistencia pasiva. “La agresora le hace sentir culpable”. Y, en esta fase, él tratando de manejar la situación traumática, asume el modelo mental de su pareja.

En la última etapa: “Adaptación”, el hombre proyecta la culpa hacia otros, hacia el exterior. Y su Síndrome de Estocolmo se consolida, a través de un proceso de identificación con la agresora; y se hace dependiente de ella; y hasta se proclama feminista radical, si hace falta (bastantes políticos en España sufren este síndrome).
La pérdida del control de la situación que para él es difícil de asimilar, se hace más llevadera convenciéndose así mismo que tiene un sentido; ya que se identifica con los aparentes motivos de su esposa, por no conocer los verdaderos.
El hombre ya no busca nuevos referentes, pues su aislamiento y dependencia de ella es cada vez mayor. Normalmente a estas alturas se encuentra prácticamente solo y muchas veces sin el apoyo de la familia. El hombre ya no tiene con qué comparar, ni con quién, al estar aislado. Pues su agresora, en su lucha por el poder dentro de la pareja, de forma maquiavélica, se ha ido dedicando a enfrentando con su propia familia carnal. Y, a la que él ya odia. Puede tener amigos, pero por la inconsciencia de sus comportamientos, que pueden estar generalizados en el grupo, el tema no se aborda, ya que dan por hecho que sus comportamientos son normales y por ello no entran a valorarlos. Entre ellos se distraen hablando de deportes, de éxitos en el trabajo, o de “fantasiosas conquistas sexuales”; todo lo cual solo sirve para mantener su propia y oculta esclavitud.
En la mayoría de las parejas, entre los unos y las otras, se presenta una simbiosis, por existir el hecho de que “unos crean su propia dependencia; y las otras necesitan que las necesiten”.
Hay que tener en cuenta que estos comportamientos tanto en ellos como en ellas son comportamientos aprendidos e imitados inconscientemente. Y, por cuanto no son conocidos, son repetidos en una y otra generación.

Ésta es, una realidad, una triste realidad, que nos ha llevado a donde estamos. Hombres que se encuentran aislados. Hombres que por ser dependientes se han convertido en las verdaderas víctimas de una relación, que debió ser por amor y no lo fue. Hombres que no han sabido liberarse, afrontando su propia responsabilidad en contra de la represión. Madres e hijas, que repiten las historias de sus y madres y abuelas. Y que consideran a todo hombre como un ser despreciable, violento y abusador; y, al que hay que eliminar o cuanto menos no emparejarse con él.

Todo esto hay que conocerlo, para saber unos y otras, por donde vienen y van la cosas y no seguir en engaños ni comportamientos moralistas e infantiles.



Antonio Ramirez